Ese mueble del IKEA que lleva meses en la caja, el cuadro que no te atreves a colgar, la estantería floja, la puerta que roza... Todo eso tiene solución en una sola llamada: un MANITAS a domicilio. Te contamos todo lo que puede hacer por ti y por qué merece la pena contratarlo.
Montar un armario, una cama, una mesa o un escritorio parece fácil en el papel... hasta que aparece la pieza que no encaja. Un manitas los monta en horas, con las herramientas adecuadas y sin piezas de más.
Colgar un cuadro recto en una pared de ladrillo, pladur u hormigón no es cosa de puntería: se necesitan tacos y tornillos adecuados para cada pared. Si el cuadro se cae y rompe, habrás ahorrado poco.
Desde ensamblar un mueble de exterior hasta colocar una tarima flotante pequeña, hacer un marco a medida o arreglar una silla. El manitas también da pintura de retoque en zonas que se ven.
💡 El truco más buscado: muchas cosas de casa no necesitan un reforma ni un especialista caro. Un MANITAS resuelve el 80% de los pequeños arreglos en una visita y por un precio fijo.
El precio depende del trabajo, pero casi siempre es mucho más barato de lo que imaginas, y sin tener que comprar herramientas que solo usarás una vez. Lo mejor: pídenos precio por teléfono o WhatsApp antes de venir, así no hay sorpresas.
Manitas a domicilio en Barcelona y alrededores. Analizamos lo que necesitas y te damos el presupuesto claro antes de empezar, sin compromiso.